Un voluntariado en Cabo Verde que me enseñó a vivir el presente y valorar lo esencial.
- 27 feb
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“No consigo destacar un único momento como el mejor, porque toda la experiencia fue transformadora para mí. Fue un verdadero despertar.Enfrenté miedos, conocí a personas increíbles que ahora forman parte de mi vida y aprendí lecciones valiosas que llevo conmigo. Jamás olvidaré el amor puro y genuino transmitido a través de un abrazo y de una sonrisa.




Aprendí a vivir el presente y, sobre todo, comprendí que el amor y la felicidad se encuentran en los pequeños detalles: en los abrazos cálidos, en las sonrisas sinceras, en las conversaciones profundas, en los gestos de compartir, en las miradas empáticas y en cada comida.Veo el mundo desde una perspectiva diferente, dando más importancia al ser que al parecer, y valoro cada momento y cada comida.Gracias :)”
Ana Rita Batista, Voluntariado Internacional en Cabo Verde · Proyecto Social con Niños 2025.



